sábado, 8 de abril de 2017

Arte y política

Cada vez me gusta menos el arte político. Durante mi época de adolescente rebelde me gustaba, debo admitirlo y hasta cierto punto creía que burlarse o criticar al gobierno era atrevido, creativo arriesgado y por tanto fascinante. Alguien tenía que decirle al establishment que eran lo peor. Pero con los años le he ido perdiendo el gusto, tal vez sea por mi desencanto con la izquierda rebelde con la que se suelen hallar alineados los artistas políticos. Tal vez porque se ha vuelto un lugar común entre todos los artistas ser críticos con el gobierno, lo cuál per sé no está mal pero sus posturas son tan cliché que suenan igual de vacías que los discursos patrióticos de los políticos a los que critican. Tal vez porque es una excusa para que el arte se vuelva mediocre, "porque lo que importa es el mensaje y causar una reacción". A,B y C son correctas. 

Mi desencanto con la izquierda vino del día en que me di cuenta que, en el mejor de los casos eran unos tipos de la misma calaña que aquellos políticos godos a los que criticaban. Gustavo Petro, adalid de la izquierda colombiana es el perfecto ejemplo, un tipo tan ególatra que cree que está salvando al país pero que tiene los mismos vicios que ha tenido la clase dirigente toda la vida. Es un tipo que vive en estrato 6, tiene a sus hijos en uno de los colegios más caros de la ciudad, usa zapatos de 4 millones de pesos pero tiene el descaro de hablar de "ellos, los ricos". Es un tipo que se echa flores por una obra que inaugura sus sucesor porque nadie le reconoce su papel en ella. ¿Tanto le importa que se le reconozca? ¿Que tan diferente es de otros políticos que buscan figurar más que beneficiar a su pueblo? En la universidad tengo compañeros que lo apoyan, y hay miles de artistas sumados a sus causas. No los critico. Las alineaciones políticas de cada quien son problema suyo. Sin embargo creo, como demostró en su alcaldía, que es más de lo mismo solo que con un discurso populachero. 

En el peor de los casos los rebeldes anti-establishment son unos imbéciles que se la pasan quejándose por todo, haciendo poco o nada para cambiar su situación, bebiendo alcohol barato y fumando marihuana en los parques "porque todo está perdido". Si todo está perdido ¿por qué te quejas tanto? ¿Qué sigues haciendo aquí? 

Tanto como uno como otro grupo cuentan con gente talentosa y brillante en el campo del arte. Para nadie es un secreto que varias de las mejores composiciones artísticas de la historia han surgido como una reacción ante alguna situación. Gracias a eso, tenemos rock n' roll, las vanguardias del S. XX, instalaciones sonoras etc. Pero no es menos cierto que la idea del artista rebelde es un cliché,  y como todo cliché si no se sabe utilizar puede terminar dando resultados poco creativos, lo que en arte viene a significar lo mismo que mediocre. El caricaturista Vladdo ha hecho carrera a partir de poner frases insulsas en voz de su personaje femenino "Aleida" en las que critica o se burla -no se bien- de la concepción del amor y de los hombres. Si no, está recordándole al país que Uribe es un idiota. Que el amor puede resultar frustrante y que los hombres tradicionalmente hemos sido una mierda con las mujeres, es cierto. También que Uribe es un idiota. Cualquiera de los tres temas da para hacer un producto artístico con base en una buena reflexión y haciendo uso de la creatividad como lo hicieran bandas como Pink Floyd en los 70's o Frank Zappa en los 80's. o en cualquier caso algo mucho mejor que las caricaturas de Vladdo.

Y aquí entra mi tercer punto, mucho del arte politizado es increíblemente mediocre porque su función es llevar el mensaje y "el mensaje" es más importante que la obra artística. ¿Por qué hacer una obra interesante con un mensaje creativo que critique el comportamiento del ex-procurador y el peligro de la teocracia que él propone si puedo hacer una canción que diga algo con respecto a "Monseñor Procurador" y se acabó la historia? ¿Para qué hacer letras realmente críticas de la realidad política internacional si puedo hacer una canción que llame al presidente de Estados Unidos "Mr. Danger" y listo? Pero lo que importa es crear impacto, que me paren bolas, que la gente me escuche. El arte es un estado de excelencia, no en vano cuando alguien es brillante en cualquier campo se dice que es un "artista". Yo como artista no estaré de acuerdo jamás que dicho estado de excelencia se sacrifique por una causa, menos si es una causa política. 

Si, definitivamente. Por eso es que cada vez me gusta menos el arte político.